En el marco de las recorridas que venimos realizando en un contacto permanente y de cercanía con las vecinas y vecinos del departamento, recientemente estuvimos en la localidad de Agraciada, zonas rurales de La Concordia y Dolores, junto al Edil Alonso.
En este intercambio directo nos encontramos con una preocupación central y recurrente: el grave deterioro de la caminería rural; que recorrimos para conocer directamente el estado de situación.
Hablamos de un territorio altamente productivo, clave para la economía local y departamental, desde donde sale un importante volumen de producción agrícola y ganadera. Los caminos vecinales y rutas de acceso a los establecimientos y zonas de chacras presentan un nivel de desgaste y falta de mantenimiento adecuado que complica severamente el tránsito diario, genera un desgaste acelerado de vehículos y maquinarias, y encarece el flete y la logística de salida de los productos hacia los centros de acopio y puertos.
Al cotejar las demandas planteadas por la comunidad con lo dictaminado en el Presupuesto Quinquenal del Gobierno Departamental (2026–2030), en las páginas 63 y 64 del documento referido a Vialidad Rural, volvimos a constatar lo que para nosotros no era ninguna novedad: en la estructura de inversiones e infraestructura vial proyectada para la caminería rural del departamento, las únicas explicitadas son Asfalto camino Rodó a Frigorífico Avícola, Alcantarilla San Martín, Conectividad Ruta 21/zona portuaria Soriano, Camino Los Morteros. Pero no figuran partidas específicas, ni una memoria descriptiva de obras, para las mencionadas y ni para el resto de la caminería del departamento. Tampoco fechas ni plazos concretos fijados para la reparación de la caminería rural de esta zona.
La falta de detalle es una falencia estructural que venimos denunciando desde la bancada del Frente Amplio: el Presupuesto Departamental se aprueba por rubros globales pero carece de un plan maestro descriptivo de obras que especifique los caminos rurales. Al no existir metas ni plazos definidos para los años del quinquenio (2026–2030), los vecinos de las zonas rurales del departamento quedan en una situación de incertidumbre respecto a cuándo se ejecutarán las mejoras que necesitan con urgencia.
Señora Presidenta: Queremos ser muy claros frente a este Plenario y ante la ciudadanía. El Frente Amplio acompañó en particular los recursos destinados a las obras que necesita nuestro departamento. Lo que no acompañamos fue un Presupuesto que entendimos insuficiente e ineficiente en materia de planificación de obras, porque no permite saber con claridad cómo, dónde y cuándo se van a ejecutar. Por eso no lo acompañamos en general. Nos respalda la tranquilidad de la verdad y la coherencia de nuestras decisiones.
Como lo explicita con total claridad el propio Comunicado de Prensa Nº 025/026 de la Junta Departamental de Soriano, emitido el pasado 24 de marzo de 2026 tras la aprobación del Presupuesto Quinquenal:
"El resto del articulado se aprobó por unanimidad, incluyendo [...] el Presupuesto de Ingresos de Origen Departamental y de Origen Nacional y el Presupuesto de Egresos donde se proyectan obras para realizar en todo el departamento."
Este documento oficial reafirma de forma indiscutible lo que sostuvimos en sala: todo el presupuesto asignado a obras para el departamento, financiado tanto con recursos departamentales como nacionales (FDI, MTOP, PDGS, etc.), contó con los votos y el respaldo del Frente Amplio.
Por lo tanto, la Intendencia de Soriano cuenta con los recursos, los fondos y el aval legislativo para ejecutar las obras de vialidad que el departamento necesita.
¿Por qué no acompañamos el Presupuesto a nivel general? Lo dijimos en el debate y lo sostenemos hoy frente a los vecinos: por la alarmante falta de planificación.
El propio comunicado institucional señala que el Presupuesto incluye intervenciones genéricas de vialidad rural e intervenciones del Departamento de Obras "en todo el departamento". Pero no incluye una sola memoria descriptiva de obras, ni un cronograma físico, ni una sola fecha concreta que le asegure a las ruralidades de Soriano, cuándo va a llegar la maquinaria a reparar sus caminos.
Cuando salimos a recorrer y a ponernos a disposición de la gente, nos resulta inaceptable no poder darles certezas a las familias rurales sobre en qué año o en qué mes del quinquenio se atenderán sus caminos. Votamos y aprobamos los fondos para obras porque entendemos la necesidad de la gente, pero exigimos que la Intendencia gestione de forma transparente, planificada y con cronogramas públicos, y no a demanda o por amiguismos. Para poder hacer las devoluciones correspondientes a las vecinas y vecinos en nuestras próximas recorridas con respuestas concretas sobre la mesa, solicito que estas palabras sean remitidas a:
La Comisión de Obras de esta Junta Departamental, para que asuma el seguimiento de la situación crítica de la caminería rural.
A la Intendencia de Soriano (Dirección de Obras), para que, teniendo ya los fondos presupuestales aprobados por este Cuerpo, nos informe a la brevedad en qué fecha y bajo qué cronograma está planificada la intervención y arreglo de la Caminería rural en las inmediaciones de la zonas antes mencionadas.





