Ante un escenario donde la natalidad registra una baja sostenida y el presupuesto requiere ajustes estratégicos para dar respuesta a las demandas actuales, el INAU ha puesto en marcha un análisis integral de sus centros de primera infancia. La dra. Andrea Venosa, directora directora general del INAU en diálogo con @gesor dijo que el diagnóstico inicial evidenció que "había unos 80 centros que tenían problemas de financiación porque la matrícula de los centros empezaba a bajar, o sea, había cada vez menos niños".
Esta disminución en la cantidad de niños obligaba en ocasiones a las organizaciones a prescindir de trabajadores, afectando la calidad de la atención. Para evitar esto, Venosa señaló que el organismo apuesta a que las organizaciones sociales conveniadas continúen operando con los dispositivos tradicionales, pero incorporando nuevas líneas de acción. "Que haya otras franjas etarias que puedan abarcarse, como tres, cuatro, cinco años, en complementariedad con Anep, o que podamos empezar a extender el horario de atención", contemplando especialmente a las madres trabajadoras que requieren mayores tiempos de cuidado. En esta línea, la jerarca remarcó que "la baja de natalidad en realidad nos permite, con el mismo presupuesto, reconvertir los proyectos para lograr estas líneas innovadoras".
Una respuesta a la realidad social y la pobreza infantil
Consultada sobre las diferencias contextuales respecto a décadas anteriores cuando se gestó el plan CAIF, Venosa subrayó que la realidad socioeconómica actual es distinta y demanda respuestas acorde a los tiempos que corren.
Al respecto, la Directora General detalló cifras preocupantes sobre la infancia en el país. "Hoy en día asistimos a una pobreza infantil que lo tenemos en las estadísticas, que de tres de cada niño nacido en Uruguay entra en la franja y que está entre la franja de cero a seis años, de tres uno está con la línea de pobreza". A esto se suma que muchas madres quedan solas al frente del cuidado y la manutención, enfrentando situaciones de interseccionalidad y vulnerabilidad laboral con sueldos bajos. Por ello, enfatizó que "ahí es donde el Estado tiene que poder avanzar en generar dispositivos de cuidados que les permitan a esas mujeres tener cubiertos los cuidados".
Descentralización y llegada al territorio
INAU impulsa una descentralización orientada a las pequeñas localidades, comentó la dra. Andrea Venosa. “Nosotros estamos enfocados ahora en reconvertir algunos centros en centros de referencia rural, lo que le llamamos los CAIF rurales”, explicando que la meta es llegar a localidades de menos de 5.000 habitantes. En el caso particular del departamento de Soriano, donde actualmente se atiende a unos 1.500 niños menores de tres años, se evalúa la apertura de focos en territorios específicos donde se detecten necesidades prioritarias.
Recursos humanos y presupuestales
En materia de recursos humanos y sostenibilidad laboral, Venosa aclaró que el objetivo es mantener la misma plantilla de personal en los dispositivos. Para garantizar la dignidad salarial, destacó la aprobación reciente de una partida destinada a cubrir el rubro de antigüedad para los trabajadores del sector. Asimismo, puso de relieve el rol de la profesionalización a través del centro de formación Cenfores, encargado de preparar a educadores y educadoras para la labor en la primera infancia.





