20 de December del 2013 a las 12:53 -
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Asamblea a las trompadas
Graves incidentes en Asamblea de funcionarios de Indulacsa. Intentaron agredir al Presidente del Sindicato, asambleistas se tomaron a golpes de puño y hubo “apriete” a la prensa por la cobertura fotográfica.

(Cardona, por Sebastián Cáceres)   Los problemas internos dentro del gremio de Indulacsa Cardona (Groinca) y el mal relacionamiento existente entre los operarios, hizo eclosión el jueves por la noche, durante la Asamblea de funcionarios que procuraba revertir lo acontecido la semana anterior, cuando en un encuentro similar se le dio el “visto bueno” a la empresa para la aplicación de una reestructura que implica el despido de 56 empleados.

El detonante de las agresiones fue la sanción a los dirigentes Lázaro Pereira, Darío Morell y Gabriel García, quienes la noche antes de la Asamblea colocaron carteles y repartieron panfletos alusivos a la “amenaza” de despidos por parte de la patronal, sin la autorización del gremio, por lo que la directiva decidió suspender los derechos  como afiliado y directivo de esas tres personas.

Esa decisión fue comunicada y hecha pública al comienzo de la Asamblea del jueves pasado, pero sus consecuencias se evidenciaron sobre el final del encuentro, cuando uno de los asambleistas, se quejó de la medida señalando que de esa manera la minoría del gremio quedaría sin representatividad.

El reclamo se salió de cauce en el momento en que el presidente del sindicato, William Mesa explicaba que nadie perdería representación en la directiva, porque asumirían la titularidad los suplentes de los dirigentes sancionados, pero el asambleísta hizo caso omiso a ello, acercándose a Mesa, a quién increpó e intentó agredir.

La situación derivó en un forcejeo entre varios de los presentes, con alguna silla que se utilizó como método de agresión entre quienes participaron de la trifulca.

La gresca se logró disipar, pero los ánimos quedaron caldeados y cuando el dirigente del Plenario de Trabajadores de Soriano, Juan Antonio Legorburo, tomó el micrófono tratando de poner paños fríos al problema y apelar al “compañerismo” de quienes participaban de la Asamblea, un nuevo insuceso cobró dimensiones inesperadas.

El mismo asambleísta, que responde a los intereses del sector minoritario de los dirigentes del sindicato, volvió a increpar al Presidente, pero esta vez se encontró con la reacción de un compañero de trabajo, que molesto por su actitud, lo insultó y procuró golpearlo, generándose una nueva revuelta que terminó por disipar la Asamblea.

 

Viejas enemistades

  La resolución alcanzada en la Asamblea del jueves, no fue el detonante de los inconvenientes, ya que la misma beneficia a todos los funcionarios de Indulacsa, porque el sindicato procurará ahora que la empresa acceda a un plazo de 120 días para negociar un acuerdo que permita evitar los despidos en caso de que la medida anunciada se mantenga.

La raíz del asunto estada dada en la existencia de dos bandos claramente enfrentados, no solo en la directiva del sindicato, sino también en el propio funcionariado.

El anuncio de la empresa de prescindir de 56 operarios a partir de enero próximo, crispó esta situación y el miedo de ser parte de los prescindibles llevó a un enfrentamiento entre quienes consideran defienden el trabajo y cumplen con la tarea que se le asigna, y aquellos que tienen una posición “combatida” con la patronal y se los observa como desestabilizadores de la fuente laboral.

Esas dos corrientes son las que hace un año atrás se enfrentaron por el control del sindicato, luego de que la patronal anunciara el posible cierre de la planta Cardona a raíz de la “intransigencia” de la directiva gremial anterior, situación que concluyó con la elección de nuevas autoridades del sindicato, donde los dos bandos quedaron representados.

Pero lejos de que las aguas se calmaran, las diferencias se han pronunciado y la forma de cómo encarar la negociación ante el anuncio de despidos hecho por la patronal vuelve a enfrentar los bandos, a tal punto que la semana anterior, la Asamblea de funcionarios votó por mayoría darle el “visto bueno” a la empresa para que realice la reestructura señalada.

Quienes acompañaron esa postura, entienden que los despidos afectarán al grupo de funcionarios que se identifica con la minoría de la directiva gremial y se los observa como “conflictivos”, considerando por lo tanto que esta situación podría ser un salvoconducto para lograr su alejamiento de la empresa.

Pero el sindicato no está dispuesto a cargar con ese peso, y el jueves pasado logró a instancia del Plenario Departamental de Trabajadores, modificar la resolución, y aclaró que si hay funcionarios que no cumplen con la tarea y perjudican con su postura a la empresa, es la patronal la que debe tomar medidas, y no los empleados agremiados.

 

Contra la prensa

   Periódico Centenario fue el único medio de comunicación que cubrió la Asamblea. Antes de que se abriera la misma se prohibió la presencia de periodistas dentro del recinto donde se llevaba acabo el encuentro. Según explicó el Presidente del sindicato, había funcionarios que no querían que sus posturas se reflejaran en las páginas del Periódico. Cuando sucedieron las agresiones, las tomas fotográficas logradas desde fuera del lugar donde se desarrollaba la reunión, molestó a varios participantes de la misma, quienes agredieron verbalmente a los periodistas y a empujones procuraron sacarlos del patio del edificio, exigiendo que no se tomaran fotografías de los disturbios. La presencia de asambleistas que entendieron que se estaba cumpliendo con el trabajo de un medio de comunicación, evitó que el asunto pasara a mayores.

 

Rompieron los lentes de la Presidenta del Plenario Departamental

   Los incidentes provocaron daños en el local del Centro Democrático. El vidrio de uno de los ventanales fue astillado y se rompieron varios vasos. Pero lo más grave le sucedió a la Presidenta del Plenario de Trabajadores de Soriano, Carolina Silva, a quien durante la trifulca, le rompieron los lentes.

 

Denuncia policial

   El Presidente del Sindicato de Indulacsa (Groinca), William Mesa, radicó denuncia policial por la agresión que recibió. Señaló que se trató de una postura personal, de la que nada tiene que ver el sindicato, pero entendió necesario que en lo acontecido el jueves a la noche, esté enterada la policía y la justicia.

 

 

 

 

 

(*) Nota  de Periódico Centenario, cedida gentilmente a @gesor. La fotografía corresponde a una asamblea anterior.

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Enviado por: Ana Bionda

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