El dr. Jorge Díaz, prosecretario de Presidencia de la República se refirió a la prolongada dilación en la elección de un Fiscal de Corte, comentando “tenemos la obligación se seguir insistiendo para ponernos de acuerdo. Y eso, para eso hay que negociar".
Sin embargo, Díaz fue tajante: "Ahora, negociar significa que yo me siento en una mesa con usted y usted me dice un nombre, yo le digo que sí o que no, o yo le digo un nombre, usted me dice que sí o que no, y en algún momento nos ponemos de acuerdo. Ahora, si usted me dice 'es esto o nada', eso no es una negociación. Entonces no negociamos, porque si usted me dice 'es esto o nada' y yo le digo 'mire, esto no me sirve', entonces no hay negociación, que es un poco la situación en la que estamos".
Optimismo sobre los organismos de contralor
A pesar de las rispideces, el jerarca manifestó mantener expectativas favorables de cara a la renovación de la Corte Electoral y el Tribunal de Cuentas. "De todas maneras yo tengo confianza que el sistema político, más allá de la diferencia, así como se puso de acuerdo en el ministro de la Corte, así como se puso de acuerdo en el ministro del TCA, vamos a ponernos de acuerdo seguramente en los organismos de contralor".
Agregando más adelante, "alguno dirá 'cumplan con el acuerdo que se hizo'; la realidad es que sobre los presidentes todavía no. Los acuerdos del mecanismo de contralor, del Tribunal de Cuentas y la Corte Electoral, que tienen nueve miembros y siete miembros, en general son cuatro, cuatro y un presidente independiente". Remarcó, además, la pertinencia de destrabar esta situación dado el tiempo transcurrido, actó “hay que ponerse, porque ya lleva muchos años la misma Corte Electoral y el mismo Tribunal de Cuentas, hay que ponerse de acuerdo. Probablemente en los próximos días eso pase, ojalá se pueda concretar".
Voluntad y ejemplos de unanimidad
Para graficar que el entendimiento es posible y que la realidad diaria desmiente los discursos de polarización total, Díaz explicó “para bailar el tango se necesitan dos; para una pareja se necesitan dos. Si hay uno que dice 'no, ¿sabés qué?, yo bailo milonga y si no, no bailo', tenemos un problema".





