Se trata de un despliegue de unos 600 jóvenes en todo el país que eligen donar su tiempo libre para brindar una ayuda que hace bien a toda la sociedad, impulsando el sueño de las familias obreras de alcanzar la casa propia y consolidar barrios basados en la ayuda mutua.
Los jóvenes que llegaron a Mercedes permanecerán en la ciudad hasta el mediodía del próximo sábado. Durante su estadía, estarán alojados gracias a la hospitalidad de los vecinos en las cooperativas Covijumer (Suárez y Fregeiro) y Covifamsor (Constituyente casi Oribe).
El brazo solidario de Los Castores se concentrará en dos cooperativas que ya llevan unos 28 meses de intenso trabajo, Covioeste y Covisher.
Para estas familias cooperativistas, el apoyo y la energía de "los chiquilines" representa un tremendo impulso en esta etapa avanzada de las obras, demostrando que la construcción de un hogar digno también es una tarea comunitaria.
La movilización juvenil también tiene un fuerte impacto en la localidad de Rodó, donde se instalaron dos grupos de estudiantes para trabajar codo a codo con los vecinos en la cooperativa Coviamro y en la obras de las viviendas del plan MEVIR.





