Ante los reclamos intensos de la ciudadanía de nuestro departamento, por graves problemáticas de inseguridad se obtuvo, una respuesta pasiva, prácticamente inexistente.
Un ministerio del interior que como en mucho lugares más le entregó a la delincuencia la llave de la ciudad,
Pasividad ante el crecimiento del narcotrafico, el narcomenudeo se instaló en las ciudades del interior como en Mercedes, se convirtió en una infección que destruye la convivencia ciudadana y que ha generado delitos de todo tipo. A esto sumemos que las personas privadas de libertad de nuestro centro penal son liberados aquí no en su lugar de origen, muchos de ellos se quedan y sin entorno familiar y social terminan recayendo en el delito.
Entonces yo me pregunto que esperan las autoridades competentes para reaccionar? Cuantas promesas de programas más tenemos que escuchar . Precisamos un cambio, cambiaron cargos dentro del ministerio, pero si no cambian las políticas de seguridad si no se toma acción, la vida de los uruguayos no va a cambiar.
Que mis palabras pasen al jefe de policía de Soriano .





