En el marco de una serie de anuncios meteorológicos que prevén un escenario de lluvias, vientos y bajas temperaturas, el Comité de Emergencia de Soriano se reunió de forma anticipada para coordinar la asistencia a poblaciones vulnerables. El intendente departamental, Guillermo Besozzi, en diálogo con @gesor informó sobre los acuerdos alcanzados con el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) y el Ministerio del Interior para la atención de personas en situación de calle, a la vez que expresó su visión sobre el alcance de las alertas sanitarias y climáticas.
Besozzi confirmó que, ante la falta de una respuesta inmediata de infraestructura local por parte del MIDES o la Intendencia, se gestionó el uso de las instalaciones militares. “Terminamos preguntando hoy ya en la mañana, al jefe del Batallón, si podíamos generar una estadía en el Batallón de Infantería Nº 5, para esta gente que se encuentra en situación de calle", explicó el jerarca. Según detalló, el recinto tendrá capacidad para 30 personas (10 mujeres y 20 hombres) de todo el departamento, incluyendo traslados desde localidades como Dolores.
La operativa, que funcionará inicialmente hasta el 15 de este mes, contará con apoyo del Ministerio del Interior para el traslado compulsivo de quienes se encuentren a la intemperie a partir de mañana. No obstante, el intendente solicitó que el Cuartel quede habilitado desde la presente jornada debido al inicio de las tormentas.
Reflexiones sobre la "Alerta Roja" y los nuevos centros
Besozzi marcó una distinción respecto al enfoque de las políticas nacionales frente al frío extremo. El jefe comunal señaló: "Cuando hay una alerta roja es para todo. Yo no puedo hacer diferencia si es un asentamiento”. Comentando que le encomendó al encargado de Política Habitacional de la Intendencia, Pedro Nocetti “que también se ocupe por la situación de esa alerta roja que están dando, porque no es solamente la situación de las personas en situación calle".
Asimismo, el intendente manifestó su preocupación por la transición hacia los nuevos centros sociales del MIDES, los cuales exigen la participación de los usuarios en actividades educativas y prohíben el ingreso bajo efectos de sustancias. "Yo me pregunto qué vamos a hacer de aquellos que el MIDES diga: 'no, si usted no quiere escuchar los cursos de lectura, no quiere hacer manualidad, se van a ir'. Pero van a tener que ir a algún lugar", cuestionó. Subrayando la importancia de que no se generen "dos categorías de gente en situación de calle".





