En el día de ayer, en la Escuela Técnica Washington Lockhart, se produjo un hecho grave de violencia institucional.
Un padre ingresó al centro educativo, aprovechando que el portón de acceso permanecía abierto y que no existe vigilancia en la entrada.
Una vez dentro, se dirigió a un docente a quien insultó de manera sumamente agresiva, utilizando un lenguaje altamente ofensivo.
Asimismo, agredió verbalmente a la adscripta y a la directora.
La situación escaló aún más cuando llegó a amenazar a un docente que transitaba por el lugar, manifestando poseer un arma blanca.
Ante lo sucedido, resulta imprescindible reflexionar sobre las condiciones de seguridad en las instituciones educativas y la protección de quienes desempeñan su labor en ellas.
¿Hasta cuándo quienes trabajamos en educación debemos enfrentar y tolerar este tipo de situaciones de violencia?
Mercedes, 5 de mayo de 2026





