Cuando surgió la noticia del control del operador penitenciario al que se le encontró entre sus pertenencias 5 gramos de sustancia estupefaciente, que declaró eran para consumo personal, se abrió un abanico de aspectos a investigar, lo primero confirmar que era tal cual ello en cuanto al resultado del control y que había sido en la vía pública, ratificando ésto, para desvirtuar lo que llamativamente desde Montevideo, medios capitalinos informaban que había sido detenido ingresando estupefacientes a la Unidad 24 del INR en paraje Pense donde presta servicios, lo que era absolutamente falso.
Pero a ello se sumaba otro dato llamativo, que la noticia falsa en cuanto a su contenido de lugar y forma de contralor, se diera a conocer a las 7.00 de mañana en un informativo de radio de Montevideo y luego tomada por otros medios de la capital, de algo que había ocurrido en la nochecita anterior, y de conocimiento de muy pocas personas, que no tenía la trascendencia que se le estaba dando el hecho real con lo que se contaba públicamente como si estuviera todo armado "el cuento" y como en una de las notas que escribimos "parece todo armado por alguien del INR" y por ello nos dedicamos a profundizar en la investigación del hecho.
Lo primero que queremos señalar es la responsabilidad del operador penitenciario en cuanto al consumo de sustancia estupefaciente, eso es tal cual, la cantidad que tenía consigo estaba dentro de lo permitido para ello, es decir no es penado legalmente. Pero sin embargo en la vía administrativa a nivel policial y seguramente en lo que respecta a operadores penitenciarios, el tema de la adicción o consumo de sustancia de estupefaciente sí está penado y es causal de baja, y en ese sentido conocemos varios casos, que tras la investigación administrativa, el sumario les ha llegado la baja, nunca antes de 2 años de seguir trabajo y en algunos casos hasta 3 años de demora en la decisión miniterial, por lo que el futuro del operador penitenciario se definirá en la vía administrativa.
LO OTRO QUE NOS PARECE MÁS GRAVE
Hechas esas precisiones nos referiremos al otro gran actor al que no tenemos dudas está detrás de la denuncia anónima y que es un jerarca del INR, que no precisamente durante su estadía en la Unidad 24 del INR se caracterizó por el manejo solvente de dicho centro, sino que precisamente uso la discrecionalidad que le daba el cargo para por fuera de la ley "premiar" a los reclusos permitiendo el ingreso de celulares y droga a cambio de mantenerlo informado de lo ocurría en los diferentes pabellones, es decir que el hombre tenía ahí adentro sus "perros" como se dice en la jerga carcelaria.
Es decir que lo que hoy trató de denunciar a un operador, era lo que él permitía hacer y más también mientras tenía a su cargo la responsabilidad de la Unidad, la que dejó con la ayuda de la Dirección Nacional del INR anterior, cuando le dijeron que venían por "su cabeza", y entonces lo ubicaron en "carguito" dentro del Area de Inteligencia del INR vaya lugar para que esté una persona con su forma de actuar.
Y nos referimos a este jerarca, porque en la investigación que llevamos adelante, nos encontramos que hace pocos días llegó a Mercedes, y más precisamente a la Unidad 24 de INR en Pense, ingresando bien temprano en la mañana y se dirigió a los pabellones B y F donde efectuó requisa, porque allí también se mantienen algunos de sus "perros", donde le pasaron el dato que este operador penitenciario estaba ingresando estupefaciente para determinados reclusos. Y con esa información es que armó "el cuento", sólo que lo llevaron a cometer errores, porque, primero no pudieron probar (y sería la segunda vez que lo denuncia ante Fiscalía y no puede probar este tipo de hecho que queda en el consumo lo que ha llevado a enojarse), sino que "armó" el procedimiento para Montevideo como se lo contaron sus "perros", con una diferencia que lo dejó mal parado, el operador no fue ni va a ninguna boca, como dice la información falsa difundida, sino que la consigue de otra forma para su consumo, y el hecho de hacer trascender la información falsa que fue controlado y detenido cuando iba estaba ingresando la droga a la cárcel, lo que generó es un daño importante al propio INR y al personal que cumple fehacientemente su tarea, ya que el control fue en la vía pública, en Rodó entre Varela y Gomensoro casi zona céntrica de Mercedes, en horas francas del operador que ya había cumplido su trabajo ese día y se había retirado a su casa con testigos de ello.
Lo que también pudo saber @gesor es que la información en Montevideo, a nivel de determinados ámbitos, ya se sabía al poco rato de haberse efectuado el control, esa misma nochecita, lo que habla claramente del interés de "alguien" que esto trascendiera, cuando han ocurrido hechos muchos más graves y no ha sucedido lo mismo.
Y nos referimos a este jerarca en particular porque en las páginas de @gesor van a encontrar varias notas a raíz de reclamos de familiares que nos informaban como desde la Unidad 24 les hacían el pedido de enviar celulares y droga en un paquete que debían lanzar en determinados lugares "ciegos" donde después iban ciertos reclusos y con la autorización de este jerarca, se repartían los celulares y vendían internamente algunos y también los estupefacientes, y en otras ocasiones dejaban el paquete en la volqueta de la basura, donde los reclusos autorizados por este jerarca iban a recogerlo cuando llevaban la basura y así cumplían ese ida y vuelta con el jerarca que les permitía tener celulares y droga a cambio de tenerlo informado de lo que sucedía en cada pabellón.
Incluso en alguna ocasión se dio un caso de requisa en la que a uno de sus "perros" se le incautó un celular junto con otros, y después ese jerarca se lo devolvió a ese "perro", lo que motivó la queja de los otros reclusos.
Ese es el jerarca que fue premiado con un cargo en el Area de Inteligencia del INR por la saliente gestión, más precisamente por el Director Nacional que siempre lo protegió y lo colocó en lugares estratégicos y de relieve.
Tenemos mucho más para decir, pero queríamos informar que lo que adelantamos en una de nuestras notas sobre que todo estaba armado por alguien del INR, era tal cual, y que además de no poderse cumplir con el cometido de la denuncia, lo que se generó fue un mayor desprestigio de la institución y de los funcionarios que cumplen fehacientemente con su labor, con las privaciones que tienen para la tarea, y son metidos en la bolsa por una información falsa que partió de este jerarca que a esta altura el INR debería analizar si es correcto que siga allí y eso sin que entremos a hablar de su patrimonio personal y familiar del notorio crecimiento que tuvo mientras estuvo en Mercedes.





