La sesión comenzó con las consideraciones previas habituales antes de someter el documento a votación. Desde la bancada del Frente Amplio, la edila Claudia Barrientos cuestionó la creación de cargos prevista en el presupuesto y adelantó que su partido no acompañaría la votación en general, aunque sí analizaría el articulado en particular.
Por su parte, el edil colorado Anastasio Echaniz calificó el proyecto como “ordenado”, pero señaló que carece de una propuesta transformadora que modernice la gestión municipal. En su visión, el presupuesto “ordena pero no transforma”, y aunque el Partido Colorado acompañó la iniciativa, aclaró que no se trata de un “cheque en blanco”.
Otros ediles del Frente Amplio, como Diego Guevara, Javier Siniestro, Daniela Saravia y Damián Alonso, coincidieron en señalar la falta de claridad técnica, desprolijidades y carencia de detalles en las obras previstas. Alonso subrayó que el documento crea 240 cargos nuevos y 16 de confianza, lo que a su entender responde a una intencionalidad política.
Desde el oficialismo, la edila nacionalista Mayka Acuña defendió el proceso de elaboración del presupuesto, destacando que se consultó a vecinos y al gremio de funcionarios municipales. En la misma línea, Damián De Oliveira sostuvo que el presupuesto constituye un “contrato social” surgido de la campaña electoral, mientras que Marcelo Arballo reafirmó el respaldo de la bancada nacionalista.
En tanto, los ediles colorados Alejandra Nuez y Andrés Centurión señalaron que, si bien el proyecto está bien planteado, persisten deudas con localidades del departamento y algunos rubros quedan sujetos a discrecionalidad. Centurión resumió su postura como un “voto de confianza” hacia la gestión.
Tras un cuarto intermedio solicitado por el edil De Oliveira y con la votación realizada de forma nominal, el presupuesto quinquenal 2026-2030 quedó aprobado con los votos del Partido Nacional y del Partido Colorado. El Frente Amplio mantuvo su postura crítica y no acompañó la iniciativa en bloque.





