Durante la presentación, el jerarca subrayó que este rumbo de trabajo no es coyuntural, sino que se ha consolidado como una verdadera política de Estado que, tras haber iniciado en 2015, ha logrado sostenerse y trascender a través de distintos gobiernos.
Carámbula remarcó la importancia de pensar en clave de largo plazo, señalando que la estrategia actual se proyecta en un plan de trabajo hacia el 2025-2030, con una visión extendida incluso hasta el 2040. En este sentido, destacó que el corazón de la propuesta es el reconocimiento, la visibilidad y la dignidad de la mujer rural, valorando su aporte fundamental en los ámbitos económico, productivo, social y cultural del país.
"Lo que realmente nos llena de orgullo es ver cómo las mujeres rurales se han apropiado, dirigen y construyen esta política," afirmó el subsecretario.
Un aspecto inédito de esta etapa es el respaldo institucional y financiero. Por primera vez, se ha logrado que la política sectorial de Género Agro cuente con una asignación específica dentro del presupuesto quinquenal del Ministerio. Este hito garantiza la sostenibilidad de las acciones destinadas a fortalecer el papel protagónico de las productoras, asegurando que la institucionalidad agropecuaria continúe acompañando un proceso que las propias mujeres han sabido liderar y defender.





