(29ª Expoactiva/ Juan Correa/ Enviado) En una evaluación sobre el posicionamiento internacional de Uruguay, el Intendente Carlos Enciso —quien encabezó la misión diplomática uruguaya en Buenos Aires hasta hace poco— analizó con mirada crítica el rumbo actual de las relaciones regionales, subrayando la necesidad de mantener un balance estratégico entre Argentina y Brasil. En diálogo con @gesor Carlos Enciso se refirió a los cambios en la gestión diplomática tras su salida de la embajada, no ocultando su preocupación por lo que considera un desplazamiento en el eje de prioridades del país. Según su opinión existe un componente de "alineamiento internacional" que está afectando la tradicional postura uruguaya.
“Evidentemente hemos visto alguna dependencia de nuestra Cancillería con la agenda brasileña en el contexto regional”, afirmó Enciso, vinculando esta situación a una sintonía más cercana con la política exterior del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva. Para el Intendente, este escenario requiere cautela: “Esos temas son de cuidado; no hay que perder el equilibrio que hay que tener siempre históricamente en nuestro país entre Argentina y Brasil”.
La relevancia de la Embajada en Argentina
Enciso defendió la gestión realizada durante el inicio del gobierno de Javier Milei, destacando logros técnicos y soberanos como la habilitación para el dragado a 14 metros del canal de acceso al Puerto de Montevideo. Sin embargo, advirtió que hoy Uruguay es visto desde la vecina orilla bajo una óptica "vinculada a la política exterior brasileña".
Para el exembajador, la sede diplomática en Buenos Aires debe ser un motor constante de vinculación que trascienda lo gubernamental. “Argentina es una embajada muy importante para potenciar todas sus posibilidades en lo social, en el relacionamiento con los partidos políticos, con los gremios y con los empresarios. Allí hay que poner un poco de atención”, sentenció.
Finalmente, Enciso insistió en que el país debe cuidar su "sintonía fina" para no quedar preso de sesgos ideológicos que alteren la histórica posición de Uruguay como puente en el Cono Sur, especialmente en un momento de reconfiguración política en ambos países vecinos.





