11 de March del 2026 a las 08:59 -
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El gobierno del presidente Boric desde la metáfora del gato
En la población quedó la sensación de que este gobierno se caracterizó por los innumerables escándalos de corrupción de todo tipo, sobre todo los vinculados al siempre vil dinero.

(escribe prof. Alejandro Carreño T.) En una de las redes sociales me encontré con un “meme” que vinculaba el gobierno del presidente Boric con el gato y sus variadas interpretaciones. De inmediato recordé al célebre personaje de Antonio Machado, plasmado en su obra “Juan de Mairena: sentencias, donaires, apuntes y recuerdos de un profesor apócrifo”, publicado en 1936. Un libro de temática diversa, irónico, que aborda, entre otros aspectos, la importancia de la cultura popular. Censurado, además, durante muchos años, por el franquismo, por lo que le toca en estas reflexiones.

Pues bien, el gobierno de Gabriel Boric está bien representado por las diferentes metáforas con que el pueblo ha creado estas sentencias populares con el versátil felino. Todas ellas, que yo llamo metáforas, las podemos colocar dentro de un saco (que no es mencionado en el meme). Un verdadero “saco de gatos” que ilustra lo que fue el gobierno que hoy, 11 de marzo, llegó a su fin: caótico, desorganizado, agresivo e incoherente. Un saco en que los distintos partidos de su coalición se pelearon de principio a fin, como lo harían los gatos dentro de un saco.

La primera metáfora tiene que ver con la holgura con que vivieron y disfrutaron las bondades del poder, trabajando poco (el presidente solía llegar tarde a La Moneda) y otras veces hacía “teletrabajo”. Simplemente, no aparecía por ahí. Es decir, y para no ahondar en la metáfora, vivieron como “gato de chalé”: echaditos en sus “méritos y avances” con que solían aplaudirse a rabiar. En una palabra: “flojos de remate”. Lo pasaron bien y se fueron cargados al oro, como decimos en Chile, cuando la “pega” ha sido bien pagada.

En la población quedó la sensación de que este gobierno se caracterizó por los innumerables escándalos de corrupción de todo tipo, sobre todo los vinculados al siempre vil dinero. Comenzó con “Democracia Viva”, la primera fundación en manos de gente del Frente Amplio que se robó la plata destinada a los campamentos. Ni más ni menos. La plata del pueblo cuyo destino juraron proteger. Robaron, dice el “meme” como “gato de campo”, famosa variedad del felino que no perdona nada en ese bucólico entorno.

Ante una realidad que siempre les contradijo y que nunca perdieron el entusiasmo por manipularla, transformarla, contando relatos surrealistas, la voz del pueblo se hizo oír a través de otra metáfora con un felino aguerrido, tenaz y luchador hasta morir en la de él: el gobierno se defendió “como gato de espaldas” ante las continuas críticas y cuestionamientos a su gestión. Con todo, el gato, como seguramente usted lo habrá apreciado más de alguna vez, salía airoso del combate. Nunca fue el caso del gobierno de Boric, que siempre salió “pillado” en sus mentiras.

Pero en La Moneda hubo “gato encerrado”, dice el “meme”, sin decir nada más. ¿Para qué? Los chilenos no necesitaban más para comprender la metáfora. Algunos dramáticos, como el suicidio de un carabinero de la Guardia de Palacio. Un joven policía de currículo brillante, mejor alumno de su clase, con novia, querido por sus compañeros y exámenes psicológicos sin alteraciones de ningún tipo. Una muerte extraña que, en rigor, nunca se aclaró, fuera de decir que simplemente se había suicidado.

Juan de Mairena no lo hubiera hecho mejor que el talento del chileno para definir al gobierno de Boric en unas cuantas metáforas o sentencias, como las llama su creador, el poeta Antonio Machado. Por suerte, en Chile no alcanzamos a caer en la dictadura del proletariado, que hubiese prohibido y castigado al “meme y su creador” y, ciertamente, esta columna tampoco podría publicarse en las redes sociales. Pero, aunque se “requetecontra” enojen, en realidad, lo poco, poquísimo que hicieron, fue nada más que proponer “manitos de gato”, a la usanza del típico “maestro chasquilla”.

Sin duda, el “memeísta” o “memista” (no las busque, amigo lector, en el diccionario, porque no existen), pero podemos inventarlas ahora para acompañar al autor del “meme”, sabía lo que hacía; pero más sabía lo que decían las diversas metáforas relacionadas con el gobierno del presidente Boric. Y terminó su presentación con broche de oro: “Y dejaron al país pa’l gato”. Francamente, no recuerdo mejor cuestionamiento desde la cultura popular que haya definido de mejor manera a un gobierno.

Porque, que Chile quedó “pa’l gato”, quedó.

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