No se trata de un fenómeno especialmente intenso: en condiciones normales pueden observarse alrededor de seis estrellas fugaces por hora. Sin embargo, constituye una oportunidad para quienes disfrutan de la observación astronómica y desean apreciar este espectáculo natural.
Para una mejor experiencia, se recomienda elegir un sitio con escasa o nula contaminación lumínica y observar especialmente durante la madrugada del domingo. La Luna, en fase de cuarto menguante, saldrá poco antes de las 23 horas del sábado; su luz, aunque tenue, puede interferir parcialmente en la visibilidad de los meteoros.
La Sociedad Amigos de la Astronomía invita a la población a participar de la observación, armándose de paciencia y disfrutando de este evento celeste que, aunque discreto, conecta a los vecinos con la inmensidad del cielo nocturno.





