(escribe Artigas Osores) En el alma quedan los recuerdos de los abrazos y los besos en la mejilla de los encuentros y reencuentros.
En el aire aún bailan los sonidos armónicos de las notas musicales y el 18o Encuentro Internacional de Músicos de Jazz a la Calle pasa a ser una remembranza inolvidable.
El día después.
A los pocos Mercedes comenzará a vivir la rutina perezosa en el calor agobiante.
Al caer la tarde, las calles vacías del Puerto extrañarán " Los toques callejeros" y en la Manzana 20, el rocío de un lucero solitario en la noche , humedece con sus lágrimas emocionadas el suelo dónde hasta ayer aplaudía y bailaba entusiasmada la gente.
Los hermanos del arte, los colores y pinceles de las artes plásticas, las letras y las palabras de poetas y escritores, acompañan en silencio el retiro de los murmullos de las notas musicales, en el cortejo nostálgico del adiós.
El día después.
Se arreglan las valijas y los bolsos de los turistas y los viajantes preparan el retorno a sus hogares.
Artistas callejeros y artesanos aprontan su partida buscando otros caminos.
Y los mercedarios nos quedamos huérfanos de la música.
Pero antes que se marchen les desearemos un buen viaje, le daremos un fuerte abrazo y le diremos en voz alta.
¡Vuelvan siempre y no se olviden que los queremos!
El día después.
Los mercedarios comenzamos a extrañar los toques callejeros, el escenario de manzana 20 y todo el ambiente que genera el festival.
El día después...
Comenzamos a soñar con él próximo año y sus regresos...
* ( Video de la noche del sábado, cuando Jam de Vientos de Buenos Aires recorrió las calles del barrio Puerto llevando en procesión musical la gente a Manzana 20).





