Los Legisladores del Partido Nacional, Partido Colorado, Cabildo Abierto y Partido Independiente, DECLARAMOS:
1. Nuestra más absoluta condena al régimen dictatorial venezolano, sostenido durante años de manera ilegítima, apelando a la persecución, a la represión y a la encarcelación sistemática de la disidencia, a la violación contumaz de los derechos humanos, al fraude electoral y al terrorismo de Estado.
2. La caída del dictador Nicolás Maduro, no así la de un régimen que mantiene su ilegitimidad, debería implicar el inicio de un proceso que devuelva a Venezuela una sociedad libre, plural y democrática, un país con plena vigencia del Estado de Derecho, y el respeto del pronunciamiento popular del 28 de julio de 2024, cuando eligió a Edmundo González Urrutia como su Presidente.
3. El derecho internacional y los organismos internacionales han fracasado en asegurar la protección de los derechos humanos y las debidas garantías de los venezolanos, así como el cumplimiento de las normas penales y sometimiento de los delincuentes a la Justicia; por su parte, los amigos ideológicos del chavismo y de Maduro, locales, regionales y mundiales, que otrora fueran aliados o socios de los gobernantes venezolanos, se convirtieron en meros cómplices silenciosos de un régimen oprobioso y opresor de su pueblo.
4. Alertamos del fracaso del Derecho Internacional en el enfrentamiento a las organizaciones delictivas transnacionales y la necesidad de adoptar normas que, en aplicación del principio de no intervención el que reafirmamos, que impide la injerencia de un Estado en otro, a la vez, permitan la detención de integrantes de organizaciones terroristas y narcotraficantes, que se escudan en naciones y gobiernos para delinquir y no responder ante la Justicia.
5. No justificamos intervención ni injerencia extranjera alguna, los únicos que deben definir el destino de los venezolanos, son los propios venezolanos; pero la no injerencia no puede significar indiferencia, y para nosotros la realidad venezolana nunca nos fue indiferente, a diferencia de quienes eligieron por convicción o conveniencia mantener un despreciable silencio o incluso negar notorias injerencias extranjeras en territorio venezolano que hoy salen a la luz.
6. Reafirmamos nuestra solidaridad con el pueblo venezolano, que durante los años de dictadura en Uruguay, recibió a miles de compatriotas que allí vivieron su exilio; augurando el comienzo inmediato de una transición democrática, pacífica y respetuosa de la voluntad popular, que permita a Venezuela recuperar la libertad, la institucionalidad, la convivencia democrática, la plena vigencia de los derechos humanos y el retorno de sus más de 8 millones de exiliados por el mundo.
Montevideo, 7 de enero de 2026





