(Por The New York Times). Al menos 40 personas murieron en el ataque estadounidense contra Venezuela la madrugada del sábado, entre militares y civiles, según un alto funcionario venezolano que habló bajo condición de anonimato para describir los informes preliminares.
El presidente Donald Trump, en declaraciones a Fox News el sábado, dijo que no había muerto ningún soldado estadounidense. No obstante, sugirió que algunos miembros del ejército habían resultado heridos.
El general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, dijo más tarde en una conferencia de prensa en Mar-a-Lago con Trump que los helicópteros estadounidenses que se desplazaban para sacar al presidente Nicolás Maduro y a su esposa habían sido atacados. Dijo que un helicóptero había sido alcanzado, pero “seguía en condiciones de volar”, y que todas las aeronaves estadounidenses “regresaron a casa”.
Inmediatamente después del ataque estadounidense, empezaron a surgir detalles sobre la muerte de una ciudadana venezolana en Catia La Mar, una zona costera de bajos ingresos situada al oeste del aeropuerto de Maiquetía. Allí, un ataque aéreo alcanzó un complejo de apartamentos civiles de tres plantas y derribó una pared exterior a primera hora del sábado, mientras las fuerzas estadounidenses asaltaban la ciudad.
Fotografía: Un hombre carga un juego de cajones de madera vacíos. Detrás de él, un joven camina mirando su teléfono.
Wilman González lleva los muebles que consiguió salvar de su casa en Catia La Mar, Venezuela, después de que volaran por los aires durante los ataques aéreos. Su tía, Rosa González, de 80 años, que vivía con él, murió durante el ataque. Credito The New York Times





