
En el día de hoy, quiero recordar una fecha, el pasado 15 de marzo se cumplían 37 años de la desaparición física de Wilson Ferreira Aldunate, un gran caudillo de nuestro querido Partido Nacional, defensor acérrimo de los derechos, pero más que nada de la democracia. Quien nos ha dejado un gran legado a quienes tuvieron la dicha de conocerlo, de compartir con él y ellos nos han ido trasmitido a las distintas generaciones a seguir esos principios y esa defensa revolucionaria.
Ese caudillo, que al retornar de su exilio se le vio coartada la posibilidad de participar en una campaña electoral ¡vaya coincidencia de los hechos de público conocimiento! pero que, no se va a dar de tal modo.
Hoy desde esta banca señor presidente con el respeto que todos se merecen quiero dedicar unas palabras y una reflexión, a siete compañeros y a siete familias porque mucho se habla de los nombres, de los cargos que embisten estas personas, pero no podemos perder de vista que son vecinos y no quisiera estar en los zapatos de esa madre, de esas hijas, de esos nietos, esposas que hoy deben luchar y enfrentarse a una de las peores condenas que existen en estos días que es el escarnio público, esa maldad que se ha generalizado con la falsa moral y ética que muchos quieren defender.
Hoy no quiero hablar de las autoridades, hoy con todo el respeto y perdón que los nombre hoy quiero hablar de compañeros, hoy quiero hablar y le quiero dedicar un saludo, mi apoyo y mi total respaldo a Guillermo, a Daniel, a Gonzalo, a Pedro, a Pedro, a Germán, y a Jonathan. Y perdón que los nombre, porque yo quiero hablar de las personas de esos compañeros que mucho han trabajado y que sé que también el hoy estar en esta banca es gracias a ellos. A muchos compañeros más, pero también a sus familias, esas familias que hoy de seguro no la están pasando bien, pero nos olvidamos y perdemos el foco de donde estamos y hay algo, hay un dicho que tal vez suene un poco vulgar y perdón que lo diga no hay que escupir para arriba, ya saben cómo termina.
Sin querer pasarme de tiempo, pero quisiera además de reforzar mis saludos que les quiero hacer llegar a estos compañeros y a sus familias, quiero repetir algunas frases, por ahí se me pueden entreverar porque la verdad que hoy es un día en el cual las palabras no salen como quisiera que me salgan. Voy a recordar algunos pasajes de un discurso, de quien hacía mención al principio que es Wilson Ferreira Aldunate, allá por el año 73, en una parte decía:´´No sirven los enemigos, no sirven, con los totalitarios nada, nada, nada, nuestros hombres están expuestos a todo género de denuncias malevolentes´´, y voy a cerrar diciendo, otra de sus frases:´´Se blanco todo el día, se blanco toda la noche, en el trabajo, en el fútbol, en la casa, se es blanco siempre, pero se orgullosamente blanco´´, y cierro diciendo ´´Por la libertad se pelea siempre, para nosotros la lucha comienza todos los días y por lo tanto comienza hoy´´.