
La Federación Obrera de la Industria de la Carne y Afines (FOICA) alerta sobre el impacto de la crisis en todo el sector y reclama medidas para “garantizar la estabilidad laboral ante el avance de la tecnología, la reestructura de las empresas, las nuevas condiciones del mercado y, en algunos casos, malas gestiones”.
En las últimas horas, se dio a conocer que el Frigorífico Casablanca de Paysandú enfrenta un pasivo de aproximadamente 25,5 millones de dólares, vinculado a Conexión Ganadera. Además, las faenas semanales, que solían oscilar entre 1.000 y 1.200 reses, no superan actualmente las 200, lo que hace inviable mantener el ritmo de trabajo. Como consecuencia, una parte importante de la plantilla de trabajadores será enviada al seguro de paro.
Ante esta situación, Martin Cardozo, presidente de la Federación Obrera Industria de la Carne y Afines (FOICA) explicó al portal del PIT-CNT que el sindicato tenía información sobre la situación financiera de la planta. “La empresa nos comunicó en diciembre pasado que de la plantilla de 500 trabajadores, no podía hacer frente al pago de la licencia de 100 de ellos, por lo que se veía en la necesidad de llegar a un acuerdo y trasladarla para 2025”.
En el marco de las negociaciones con el sindicato y el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, se acordó trasladar las licencias a 2025. “Sin embargo, a mediados de enero, la empresa informó que reduciría las faenas, pasando de cuatro o cinco por semana a sólo dos. Finalmente, el sábado 15 de febrero, comunicó formalmente que la deuda con Conexión Ganadera asciende a unos 25,5 millones de dólares”.
“Eso generó una ruptura de confianza con los productores, quienes no pueden conseguir hacienda, lo que derivó en el envío de 450 trabajadores al seguro de paro. La empresa indicó que mantendría únicamente una cantidad mínima de empleados, entre 70 y 80, para realizar una faena semanal de 150 animales”, explicó Cardozo.
El dirigente sindical añadió que -en principio- los 450 trabajadores accederán al seguro de desempleo por un período de tres meses. “Encendimos las alarmas y estamos trabajando para implementar un plan de rotación que permita mantener a los trabajadores activos, pero a corto plazo lo vemos difícil”, señaló.
Cardozo informó que la FOICA mantuvo contactos informativos con el ministro de Trabajo designado, Juan Castillo, quien asumirá sus funciones el próximo 1º de marzo. En esa instancia, el futuro jerarca le solicitó al sindicato que realice un “diagnóstico general de la industria, determine cuántos trabajadores finalmente pasarán al seguro de desempleo y evalúe posibles extensiones del mismo”.
Situación general
Cardozo expresó que la situación actual en el sector cárnico es compleja. “Se ha profundizado el incremento de trabajadores en el seguro de paro. De los 33 frigoríficos, cinco operan en condiciones ideales, con entre 24 y 25 jornadas de ocho horas de trabajo al mes. Un grupo de 10 frigoríficos realiza entre 17 y 22 jornadas laborales, mientras que otro grupo se encuentra en una situación más crítica, con diferentes problemáticas, algunos sin actividad debido a deudas millonarias, como Lorsinal, Frigorífico Rosario, Daymán y Somicar (ambos de Salto) y Casa Blanca. En total, son 1.650 trabajadores en el seguro de paro por esta misma razón”.
Además, está el caso de BPU, cuya situación responde a un proceso de reestructura. “En la negociación colectiva logramos un acuerdo, y la empresa retomará sus actividades en marzo. Actualmente, allí hay 750 trabajadores en el seguro de paro”, explicó.
A esta situación sumó el interés del Grupo Minerva Foods de adquirir tres frigoríficos de Marfrig Global Foods en Uruguay con la estrategia de comprar las plantas Inaler, en San José, y La Caballada, en Salto, mientras que la planta de Colonia sería transferida de inmediato al Grupo Allana, de origen indio. “Aquí tenemos una situación particular. Hace un tiempo, la empresa planteó la necesidad de reestructurar su plantilla, ya que considera que hay un excedente de 200 trabajadores. Esto significa que, a corto y largo plazo, la empresa prevé reducir su personal en 200 empleados sobre un total de 900”, remarcó.
Para el próximo 28 de febrero, 40 trabajadores perderán sus puestos debido al traslado del sector de hamburguesas, que actualmente se procesa en el establecimiento de Colonia, hacia Tacuarembó. “Es una situación que, obviamente, nos mantiene en alerta y nos preocupa”, añadió el dirigente sindical.
Cardozo señaló que, según su experiencia como trabajador de la industria cárnica, la crisis en el sector responde a múltiples factores. “En primer lugar, hay cuestiones de mercado; luego, situaciones externas a la actividad, como la demanda. Con el paso del tiempo, el mercado impone mayores exigencias, ya sea en materia de sanidad animal, cuidado del medio ambiente o gestión del personal, especialmente en lo que respecta a seguridad y salud. Todo esto requiere inversión, porque la industria frigorífica no se limita a comprar animales para faenarlos”.
A esto, en muchos casos, se suma una “mala gestión financiera, ya que algunas empresas solicitan préstamos para cubrir deudas previas, lo que agrava aún más la situación”, explicó.
Así las cosas en el sector de la industria cárnica, a lo que se suma la grave situación que se vienen produciendo en el sector lácteo, como así también el cierre intempestivo de YAZAKI en la industria metalúrgica dejando un tendal de 1200 trabajadores en la calle, las recientes declaraciones de la ministra de Economía, Azucena Arbeleche cuando afirmó que el gobierno herrerista alcanzó un «hito» en el manejo de la Economía y se refirió particularmente al objetivo de «atender las demandas sociales sin comprometer la estabilidad económica», resultan al menos, extravagantes.
Adhesión al paro del 20 de febrero
En relación con el paro convocado para el 20 de febrero, con concentración a las 9:30 en la Plaza Independencia, dispuesto por el PIT-CNT en solidaridad con los sindicatos en conflicto y en defensa del trabajo, el salario, más derechos y contra la represión antisindical, Cardozo afirmó que la medida es “positiva para visibilizar la situación general de todas las ramas de actividad”.
“Nosotros, como FOICA, decidimos adherir al paro por 24 horas porque, además de poner el tema sobre la mesa, debemos generar las condiciones para un ‘Plan B’ que garantice empleo a los trabajadores uruguayos ante el avance de la tecnología y la innovación. Muchas de las ramas afectadas dependen casi exclusivamente de trabajo artesanal y manual”, dijo.
“Debemos pensar en la reconversión laboral y en cómo crear condiciones para que las empresas sean viables y no abandonen el país sin consecuencias, dejando un tendal de desempleo y pérdida de puestos de trabajo. Por esto, la participación y el rol del PIT-CNT son clave”, puntualizó.
(*) fuente PIT CNT