Mostrar publicidad
10 de February del 2025 a las 08:34 -
Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on LinkedInPin on PinterestEmail this to someone
La tasa de salarización del orden del 70%
Actualmente la cantidad de personas ocupadas asciende a algo más de 1.700.000 según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). De éstos, aproximadamente 1.200.000 son trabajadores asalariados públicos o privados.

El instituto Cuesta Duarte del PIT CNT  difundió su último informe sombre salarios en el periódo 2020-2024

En este trabajo se analiza la evolución del salario de los trabajadores y trabajadoras de nuestro país, abordando la temática desde diferentes perspectivas que permiten dimensionar la importancia de los salarios y su relación con diferentes componentes de las políticas públicas en el período.

 

Relevancia del salario en el total de ingresos de los hogares

La evolución de las remuneraciones de los trabajadores asalariados tiene una incidencia significativa sobre la trayectoria global de los ingresos de los hogares uruguayos. Lo anterior se explica por dos grandes razones.
En primer término, por el peso preponderante que tiene la forma de trabajo asalariada en el conjunto de la estructura económica. Actualmente la cantidad de personas ocupadas asciende a algo más de 1.700.000 según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

De éstos, aproximadamente 1.200.000 son trabajadores asalariados públicos o privados.

Estas cifras reflejan una tasa de salarización del orden del 70%, la que se ha mantenido relativamente estable en los últimos años. Así, los salarios constituyen la forma predominante de ingresos de la clase trabajadora.

En segundo término, por el vínculo de carácter constitucional que existe entre las pasividades y el Índice Medio de Salarios (IMS). Por factores demográficos e históricos, en nuestro país la cantidad de pasivos es elevada: alrededor de 800.000 personas cobran ingresos por algún tipo de jubilación y/o pensión. En el año 1989 fue establecido en la Constitución que el ajuste anual de las pasividades no puede ubicarse por debajo de la variación del IMS. De este modo, la evolución de los salarios y las pasividades queda estrechamente vinculada.

Cobertura de los Consejos de Salarios e incidencia de los mismos en la determinación de los ajustes salariales

La negociación tripartita por rama de actividad abarca a la enorme mayoría de los trabajadores asalariados del país. En el caso del sector público, como los trabajadores estatales son por definición trabajadores formales (entendiendo como tales a quienes están registrados y realizan aportes a la seguridad social), podemos afirmar que el 100% de los mismos está cubierto por la negociación colectiva en el marco de los Consejos de Salarios. En el caso del sector privado, se producen situaciones que hacen que la cobertura no sea total. Por un lado, hay un porcentaje de asalariados privados que son informales y no están registrados a la seguridad social (alrededor de un 14% del total), por lo que no quedan cubiertos por los mecanismos de negociación colectiva. Por otro lado, existen algunos sectores de actividad, principalmente de reciente aparición, que no tienen reglamentado su derecho a la negociación colectiva, como es el caso de los asistentes personales o los trabajadores de las plataformas digitales. Finalmente, en la mayoría de los sectores de actividad, los salarios de los cargos jerárquicos quedan por fuera de la negociación colectiva.

Vale destacar también que existe cierto grado de incumplimiento de las resoluciones de Consejos de Salarios, aunque se estima que esto tiene un peso minoritario. Algunos estudios empíricos han ubicado el incumplimiento en torno al 15% en el sector privado.

En base a todo lo anterior, se puede afirmar que en nuestro país existe una elevada cobertura de los Consejos de Salarios y concomitantemente, una incidencia significativa de los ajustes salariales que se deciden en estos ámbitos sobre la trayectoria de los salarios efectivos que perciben los trabajadores. Alrededor de un millón de trabajadores definen su nivel de ingreso y la actualización de los mismos directamente en los mecanismos de negociación colectiva existentes, es decir, o bien por medio de convenios colectivos por rama de actividad que se registran en el MTSS y son de cumplimiento obligatorio para todas las empresas, o bien a través de resoluciones de Consejos de Salarios.

Relevancia de los lineamientos y rol del Poder Ejecutivo en la determinación de los ajustes La normativa vigente establece que la negociación colectiva por rama de actividad puede realizarse a través de los Consejos de Salarios o por medio de la negociación colectiva bipartita. En algunos sectores la costumbre es que las llamadas partes profesionales (empleadores representados por las cámaras empresariales respectivas y trabajadores representados por el sindicato de rama) negocien de manera bipartita un convenio colectivo, que luego de firmado se registra en el MTSS. En el resto de los sectores de actividad, que constituyen la mayoría, la negociación ocurre de manera tripartita en el arco de los Consejos de Salarios, con una participación activa de los delegados gubernamentales durante todo el proceso.

En el caso de la negociación en Consejos de Salarios, los lineamientos del Poder Ejecutivo tienen un rol preponderante. Operan como un fiel de balanza entre dos partes que tienen intereses contrapuestos en materia salarial (para los trabajadores el salario es su principal –y en general única- fuente de ingreso y para los empleadores representa un costo de producción) y la negociación en general termina convergiendo hacia lo planteado en los lineamientos del Poder Ejecutivo. A menos que se produzca una fuerte movilización por parte de los trabajadores, los empresarios tienen pocos incentivos para moverse más allá de los lineamientos, sabiendo que en caso de no alcanzarse acuerdo, los delegados
gubernamentales van a proponer una fórmula de votación similar a lo que plantean los lineamientos oficiales. En el caso de los sectores donde la negociación se da en forma bipartita, los lineamientos suelen tener menos relevancia. No obstante, los gobiernos operan mediante diversos mecanismos para evitar que por ejemplo las empresas que actúan en mercados más o menos cerrados y menos competitivos, puedan otorgar ajustes salariales excesivos y luego trasladarlos a precios. De este modo, los lineamientos gubernamentales terminan incidiendo incluso sobre las instancias de negociación bipartita.

En conclusión, si bien el Poder Ejecutivo no tiene poder de veto sobre las resoluciones que surgen de la negociación colectiva, los lineamientos tienen un peso determinante sobre lo que finalmente se resuelve y por ende, sobre la trayectoria efectiva de las remuneraciones de los trabajadores asalariados.

 

Mirada distributiva del salario

En los abordajes clásicos se daba una importancia central a la llamada distribución funcional o factorial de los ingresos, consistente en el reparto del ingreso total generado en la economía entre los distintos grupos o clases sociales, de acuerdo a su participación en el proceso de producción. De este modo, quedaban definidos tres grandes grupos, a saber: los capitalistas cuyo ingreso estaba dado por la ganancia del capital, los trabajadores cuyo ingreso es el salario y los dueños de la tierra cuyo ingreso es la renta. Al considerarse las clases sociales como relativamente homogéneas y siendo los trabajadores el sector más empobrecido, todo aumento de la participación de la masa salarial en el ingreso global implicaba una mejora desde el punto de vista distributivo, mientras que cualquier reducción de dicha participación se percibía como una desmejora en esta materia.

En las economías actuales hay elementos que complejizan esta mirada. En primer lugar, la clase trabajadora es heterogénea y todo indica que lo que es cada vez más. En segundo lugar, el sector de los llamados capitalistas también se encuentra altamente diferenciado, al punto que existe una alta proporción de propietarios de medios de producción que también trabajan para subsistir e incluso que tienen ingresos promedio inferiores a los de buena parte de los asalariados.
Por lo anterior, es recomendable complementar la mirada de la distribución funcional con el abordaje de la distribución personal de los ingresos. Así como la dinámica de la distribución entre clases nos dice cosas importantes, también es pertinente estudiar la dispersión salarial a la interna de la clase trabajadora.

(935)
Archivos complementarios de la noticia:

"descripcion" ABRIR


COMENTARIOS

Quiere comentar esta noticia?

* Campos obligatorios
* Nombre:
* Correo Electrónico:
* Comentario:
* Caracteres
Composite End
WordPress Appliance - Powered by TurnKey Linux