
Actuando en segundo lugar en el escenario central de Manzana 20, en la quinta y última etapa de la primera ronda hizo debut en el Concurso de Agrupaciones del Carnaval de Soriano, murga "Tras Cartón" de Florida, que era la primera vez que participaba de las celebraciones de Momo en Soriano y quedaron sorprendidos por la organización del concurso y también por aspectos de la ciudad que destacó Jorge Romero, uno de los referentes de la agrupación, quien en el escenario representó al Capitán del barco de "Pescadores de utopías".
Fundada en el año 2008, el director responsable es Ignacio Fernández Balarini, el director escénico Federico Viera, ensaya en el Club Atlético Velsen, puesta en escena Luis Jaunarena y Martín García, los arreglos corales Martín García y Federico Viera Noria, textos Eduardo Rigaud, maquillaje Elizabeth Galarraga, Milagros Vázquez, Leslie Pérez, Melanie Ríos, Betiana Antonio y Ana Pérez.
El vestuario a cargo de Atelier de Elizabeth Galarraga y Jorge Romero.
El plantel que subió al escenario estuvo integrado por: Claudio Viera, Freddy Arias, Bernardo García, David Berrondo, Alexandra Pérez, Martina Vázquez, Emilia Cortada, Damián latorraca, Facundo Arias, Marcelo Cortada, Jorge Romero, Walter Rodríguez, Cono Suárez, Hugo De León, Hugo Antonio, Roberto Pereyra.
La actuación de "Tras Cartón" generaba expectativa porque no había antecedentes cercanos en el tiempo sobre su presencia en el Concurso de Soriano y la verdad que si tuviéramos que resumir lo hecho en el escenario, más que una murga, un espectáculo!!!
La murga desde que comienza hasta que termina canta y canta, con constantes cambios de melodías, con solistas de excelente nivel, con el hilo conductor del Capitán del barrio interpretado por Jorge Romero a la perfección, entrando y saliendo para presentar cada capítulo del viaje. Una propuesta clara, que llegó al público, que tuvo sus momentos de humor, una crítica dura a los temas de la actualidad nacional, todo siempre cantando, imprimiéndole ritmo a la actuación.
Para ya en el final si hacer la pausa, el silencio y el hijo del capitán al ver que este estaba viejo, que había comenzado a experimentar cambios en su situación mental, le quita el traje de capitán, y comienza el calvario ya conocido para las personas mayores, aquellas que sufren de Alzheimer, la emoción y la reflexión se apoderan del escenario con un mensaje muy produndo en un tema de enorme actualidad.
Fue la frutilla de la torta para un espectáculo que hasta allí nos había llevado con la vorágine de la musicalidad y el canto para después parar y desde el silencio plantear esta problemática tan dura para el paciente y para la familia, que como nos contara en nota aparte, el propio Jorge Romero intérprete en el escenario la vive en la vida real con su mamá.
Y allí Romero, un muralista, en pocos segundos despliega el papel en un caballete y con trazos va formando una figura, esa que por momentos ve y en otros sólo en forma difusa
aprecia el paciente de Alzheimer.
Cerrando la actuación que a lo largo de los 45 minutos recibió el aplauso generalizado del público, cantando en forma armoniosa la despedida que contagió a la gente que en todo momento estuvo pendiente de lo que pasaba en el escenario y disfrutó de un espectáculo de gran nivel.