
La primera jornada del Concurso de Agrupaciones del Carnaval de Soriano se cerró con la actuación de un conjunto histórico de la región, nos referimos a Murga Golpe y Quedo de la ciudad de Fray Bentos.
La agrupación que tiene la dirección responsable de un referente del Carnaval como lo es William "Loco" Sanini, contándose con una comisión de apoyo integrada por Marianela Loureiro, Jessica Abalos, marcela Almirón, Wilson Barrios, Gustavo Duré, Luis Sosa, Ghiano Sanini, Washington Aguilar, Nelson Almirón y Raúl Martínez, llegó con una importante hinchada desde lares fraybentinos que se hizo sentir en momentos que la murga fue ofreciendo su propuesta sobre el escenario.
Ensaya en la sede del Club Nacional de Fútbol en la capital rionegrense.
En cuanto a la parte técnica, los textos son del maestro José María Bertullo, la puesta en escena de Sebastián Barrett Zunino, el director escénico y arreglos corales son de Claudio Cabral Almirón.
El maquillaje y los apliques están a cargo de Evangelina paolino y equipo integrado por Candela Sanini, Marcela Almirón, Brenda Mauttoni, Nicolás Lallera, Daniel Acosta, Ramón Almirón, Bruna Barufaldi.
El diseño y la confección de vestuarios son de Eduardo Domínguez, Washington Aguilar y Rossana Arias, la escenografía es del mercedario Eduardo Domínguez.
El diseño y confección de accesorios para el cumplé está a cargo de Rosendo "Daro" Rodríguez, Marcela Almirón, Thiago Arteche, Ramón Almirón, Washington Aguilar, Rossana Arias, Nilsa Ribero y el taller de la murga.
La iluminación y sonido es de José Bertullo y Yéssica Hernández; impresión en telas, remeras y glorietas por parte de Liliana Larrea y Ghiano Sanini; el community manager es Ignacio Cabral.
Los utileros son Marcos Velázquez, Luciano Abalos y Lucas Bilbao.
La coordinación general es de Darío Cabral Fripp y William Sanini.
La murga esta conformada por su director escénico Claudio Cabral, los primos: Nelson Almirón, Robert Díaz, Ciro Froste, Xavier Silveira; los primos altos: Leonardo Almirón, Washington Aguilar; los sobreprimos: Silvana Villalba, Fernando Espino; los segundos: Gabriel Gómez, Agustín Cardozo, Darío Cabral; los bajos: Ignacio Cabral, Ghiano Sanini, Sebastián Barrett; la batería: Santiago Rodríguez (redoblante), Thiago Arteche (bombo), Shubert Teleyú (platillos).
La murga tiene un agradecimiento especial para el pueblo en general por el apoyo y a las familias del grupo, "esencial y corazón de Golpe y Quedo", señalan desde el conjunto.
Cuando quienes andamos viendo Carnaval desde hace años, sabiendo que está en el escenario Golpe y Quedo, vamos predispuesto a dos aspectos centrales de la murga, un coro potente y una crítica dura como se les exige a las murgas, más allá que ocasionalmente pueda encontrar una veta humoristica, pero esencialmente la murga le canta a la realidad que se vive en su comunidad, en su país, porque muchas participan en diferentes concursos de distintos departamentos.
Y la verdad que la actuación de Golpe y Quedo no nos defraudó, allí estuvo desde el primer momento ese coro potente, y la crítica dura tanto a nivel departamental como nacional, a partir de una propuesta que es la del Bicentenario de Villa Independencia, a partir de lo cual el Maestro José María Bertullo "dibuja" una letra que es realmente muy buena, como nos tiene acostumbrado en sus textos.
Pero también la murga presenta a diferencia de otros años una musicalidad que en la mayor parte de la actuación contagia al público y la lleva de manera notable su director Claudio Cabral, sumado a los arreglos corales y al empaste de las voces, con algún pequeño desajuste.
Para corregir quizás un pequeño momento de la actuación allá por la media hora cuando decae un poco el ritmo, por la propia propuesta, pero es algo más de un minuto, poco tiempo, perfectamente corregible para un espectáculo que estña bastante consolidado a partir de ese texto y de una interpretación al pie.
También para destacar los reiterados cambios de escena de la murga que le da movilidad y mayor interés por lo que viene.
La crítica es dura y por más que se pueda pensar que prima ella hacia el gobierno de turno, tampoco se la lleva de arriba la izquierda, a la que también le caen porque en definitiva consideran que se llegó a ésto, porque ellos hicieron las cosas mal y que tuvieron que salir a recorrer el país para aprender a no repetir lo que se hizo mal, pero le dejan en claro que el voto no tiene dueño.
La crítica por momentos es ácida y por otros es muy sutil, en ocasiones es departamental como cuando apunta a que en Río Negro la cultura no incluye al Carnaval si no que lo excluye utilizándolo como una excusa electoral.
Muy buena aparición del dúo en el tramo final que canta armoniosamente de cara al cierre esa melodía , para ingresar en un viaje por el recorrido de la historia de la independencia desde la época indígena y el genocidio de Rivera, hasta la dictadura y el no olvido para lo que le pasó a Roslik, a 40 años de lo sucedido, sin dejar de lado la época vareliana entre otras.
Cerró con la canción de retirada aplaudida por el público en una actuación de muy buen nivel aun pudiendo ajustar y dentro del tiempo de tolerancia de un minuto luego de los 45 minutos.