
El 25 de diciembre, una disputa familiar terminó en una riña violenta en la vía pública en la ciudad de Mercedes. El incidente, ocurrido alrededor de las 19:21 en la calle Dr. J. May, involucró a varios miembros de una familia y resultó en lesiones a varias personas, intervenciones médicas, y emplazamientos judiciales.
La disputa comenzó cuando un hombre de 24 años y su pareja de 18 años regresaron a la casa de la hermana del primero, una mujer de 28 años, acompañada por un amigo de 25 años y otros familiares. Según los relatos, una discusión originada por recriminaciones sobre eventos del día anterior escaló rápidamente. La pareja inició un intercambio verbal y físico con los presentes, lo que derivó en golpes, empujones y el uso de objetos contundentes como una baldosa.
Durante la riña, la mujer de 28 años recibió un golpe en la cabeza con la baldosa, ocasionándole una herida visible, mientras que la pareja de 18 años sufrió una fractura en el brazo derecho al intentar defenderse. El amigo de 25 años también fue empujado durante el enfrentamiento, aunque no presentó lesiones graves.
La policía llegó al lugar tras ser alertada por vecinos y logró separar a los involucrados. Posteriormente, los agentes trasladaron a todos los participantes al hospital para ser evaluados. Los informes médicos incluyeron un hematoma en el brazo de una de las víctimas y una fractura de radio en la pareja de 18 años, quien fue enyesada tras el diagnóstico.
Según las declaraciones, el conflicto fue provocado inicialmente por insultos y agresiones físicas entre los familiares. La tensión aumentó cuando el hombre de 24 años, identificado como paciente psiquiátrico, atacó a su hermana con una baldosa en el rostro durante la disputa. Por su parte, su pareja de 18 años también participó en la pelea, golpeando a los demás involucrados.
Los testigos, incluyendo la madre del agresor, confirmaron el historial médico del hombre, quien padece esquizofrenia y se encuentra bajo tratamiento psiquiátrico.
También mencionaron que el sospechoso había realizado amenazas de suicidio previamente.
La fiscalía dispuso el relevamiento de cámaras de seguridad y la toma de declaraciones a todos los involucrados. Los participantes fueron emplazados y liberados con la condición de presentarse ante las autoridades judiciales para continuar con las
investigaciones.