
La escenografía del Pesebre Vivo, estuvo a cargo de jóvenes que -transportados en un camión- recrearon el ambiente del establo de Belén, donde el Niño Dios vino al mundo acompañado por sus padres San José y la Santísima Virgen.
Durante el recorrido por calles Ansina, Cassinoni, Careaga, Artigas, Rambla Batlle y Ordóñez, Av. Lavalleja, Av. Grito de Asencio, fueron acompañados y aplaudidos por vecinos de los distintos barrios. Se inició en la parroquia San Pío X, visitando las calles aledañas.
La actividad concluyó en el Rosedal, con la bendición de las imágenes del Niño Dios, que fueron llevadas por las familias que participaron de esta procesión.
De algún modo la intención, de esta demostración pública de fe católica, fue llevar la alegría y la esperanza del Nacimiento del Divino Redentor, que se renueva año a año con la celebración de la Navidad.
Fotos: Gentileza de Maxi De la Cruz Garetta