
Como CoviAute Palmar es una cooperativa de ex trabajadores de la represa de Palmar. Es el primer grupo de viviendas del país construido totalmente de madera. Una novedosa forma de construcción para el país, en los años que comenzó el proyecto, a finales de los años 90, El jueves pasado recibieron la documentación por la cual estas familias acceden a la propiedad de sus casas. Juan Camacho, secretario de Covi Aute Palmar en diálogo con @gesor contó este largo proceso desde finales de los años 90 cuando tuvieron que convencer a las autoridades locales que era viable construir viviendas de madera.
Un momento largamente esperado el que se concretó ¿Qué reflexión nos puede dejar?
-“La verdad que hace 34 años que fundamos la cooperativa. En el 2008 terminamos de pagar las viviendas, y desde esa época estamos intentando escriturar, y por diferentes trámites de certificado de regulación y resoluciones del ministerio no se había podido hacer.
Y bueno, ahora por suerte se formó una comisión que trabajó en el tema de los grupos Siav. Entonces se trató de que los grupos Siav que estuvieran mejor, que tuvieran todos los papeles en orden ,que podían escriturar. Y en esa etapa está el ministerio ahora.
Nosotros fuimos los primeros en escriturar porque teníamos todo al día. Desde la parcelación de las viviendas, el tema de la Contribución, y todo ese tipo de cosas, estamos al día con todo. Y no teníamos deuda con el Ministerio”.
Este grupo de viviendas arrancó a finales del 90.
- Sí. En el 98 arrancamos, porque firmamos el convenio con el Ministerio de Vivienda, un plan de UTE-AUTE, y se habló con el Ministerio de Vivienda y se aceptó hacer una prueba, un ensayo con viviendas de madera, que era la primera que hicieron hacer en Uruguay. Y bueno, tuvimos muchas dificultades también, porque con la Intendencia tenía su preocupación de que hiciéramos unos ranchitos. Bueno, y ahí tienen los ranchitos. Salió todo bien.
Nosotros habíamos comprado ya hacía un tiempo el terreno a la familia Viotti, y pudimos construir. En el 98 empezamos la obra, la terminamos en diciembre del 2001. En el 2008 terminamos de pagar todo”.
¿Y de aquel grupo inicial cuántos quedan?
-“Uno solo renunció del grupo inicial. Por problemas familiares. No tuvo problemas con la Cooperativa, al contrario, era un compañero excelente. Pero por problemas familiares tuvo que renunciar. Fue el único”.
¿Y cuánto fue la inversión? ¿Cuánto hubo que pagar?
-“El ministerio nos subsidió en 1.150 UR a cada uno. Y después nosotros tuvimos que pagar durante 5 años 2 UR por mes. Pero en el 2008, como te digo, ya habíamos terminado de pagar todo eso”.
En aquel momento, cuando empezó la construcción de este grupo de vivienda, se cuestionaba la durabilidad. Decían que vivienda de madera no iba a durar mucho, que era mejor construir con material.
-“Sí, lo que pasa es que en esa época, y ahora mismo, hay mucho prejuicio sobre la vivienda de madera. Pero nosotros fuimos a España, fuimos a Chile, a recorrer los distintos lugares donde construían viviendas de madera. Y de ahí se sacó un prototipo. Aparte, estas maderas no son curadas. No son maderas naturales. Es pino nacional curado, que se compró en Paysandú, y tiene una duración de 70 años. Llevan 23. Por ahora están bien. Es muy caro el mantenimiento, porque hay que pintar cada 3 años. Mantenerlo. Pero bueno, se puede”.