
El senador Oscar Andrade apoyó fervientemente el plebiscito por la reforma de la Seguridad Social, que no fue aprobado en octubre pasado, por lo que en su visita a Mercedes fue motivo para dialogar sobre este tema con @gesor. Además de las perspectivas que se generan al no resultar aprobada esta iniciativa. “Vamos a buscar alternativas para mejorar la jubilación mínima, para ampliar los derechos jubilatorios y para que el sistema de seguridad social no perjudique a los trabajadores y a las trabajadoras” comentó el legislador.
Finalmente no se aprobó el plebiscito por la reforma de la Seguridad Social, ¿y ahora qué?
-“Bueno, yo creo que hay un compromiso de atender parte de las demandas que quedaron abiertas en materia de seguridad social. El plebiscito tuvo un mérito, que es colocar mucha información sobre temas que le importan a la gran mayoría de los uruguayos, y creo que el Frente Amplio en esta etapa de la campaña tiene que ser capaz de recoger buena parte de esa demanda, porque no se incorporó a la Constitución el equiparar salario mínimo con jubilación mínima, pero quedó claro que hay jubilaciones que están muy bajas, y creo que tenemos que ser contundentes en el sentido de que si el pueblo uruguayo apoya la fórmula de Yamandú y Carolina, esto va a ser una prioridad, y que el recorte que las jubilaciones más bajas tuvieron de derechos en este periodo de gobierno, un recorte no anunciado. Mira el compromiso por el país del 2019, y en ningún momento ni Lacalle, ni Argimón, evidenciaron, ni sus socios, de que de ganar el gobierno se iba a interrumpir una política que se venía construyendo de manera continuada desde el año 2016, que es que los adelantos a cuenta a las jubilaciones dados en junio, no se descontaban en enero, y esto iba permitiendo mejorar las jubilaciones, en particular las más bajas, que se triplicaron desde el 2006 al 2019. Bueno, si el Frente Amplio llega al gobierno, yo creo que no hay duda que va a tener que atender las jubilaciones más sumergidas.
Un segundo plano, ya Yamandú lo colocó con mucha claridad, es que nuestro planteo, recomponer la posibilidad de jubilarse a los 60 años, va a estar arriba de la mesa. ¿Por qué? Porque en Uruguay no te dan trabajo después de los 60. La tasa de actividad es muy baja, la gente tiene que saber que si vota el Frente Amplio, lo hace en la medida de que se amplíen los derechos jubilatorios”.
Y en un eventual gobierno del Frente, ¿habría que repensar el papel que están jugando hoy en día las AFAP?
-“Sí, claro, porque nosotros nos enteramos este año, a partir de información insospechada que da el propio Ministro de Trabajo en el Parlamento y el Banco de Previsión Social, de que el resultado que tiene el sistema mixto es un resultado que ha deteriorado las jubilaciones de la gente. O sea, el problema no es si es público o privado, el tema es qué resultado da. El resultado que da es que cada trabajador perdió en promedio 10.000 pesos por mes de su jubilación.
Entonces, tenemos que desafiarnos a pensar un sistema que no deteriore las jubilaciones de la gente, porque ahí claramente tenés un incumplimiento grosero entre lo que se prometió en el año 1995 y su resultado, confesado por los propios intérpretes. Entonces, capaz no es sencillo, pero hay que buscar alternativas que permitan evitar este daño”.
¿Estos elementos complican lo que podría ser la aplicación del programa en un gobierno de izquierda?
-“No, un gobierno de izquierda tiene que proteger a las grandes mayorías.
En este caso, lo que estamos colocando es que vamos a buscar alternativas para mejorar la jubilación mínima, para ampliar los derechos jubilatorios y para que el sistema de seguridad social no perjudique a los trabajadores y a las trabajadoras. Yo no creo que nadie pueda estar orgulloso de un modelo que ha hecho que gente que podría jubilarse con 34.000 pesos, se jubila con 24. Porque al fin del día es esa la cuenta.
¿Cuál fue el argumento que se colocó en el Parlamento?, porque habría que reliquidar las jubilaciones y si las reliquidamos nos sale muy caro. ¿Por qué nos sale caro? Y porque se perjudicó la gente con el sistema mixto. Bueno, hay que encontrar maneras.
Yo pienso algunas que son básicas. Por ejemplo, va a ir un diálogo social donde al menos no vas a estar obligado a afiliarte. Tengas la posibilidad de poder elegir y de elegir con la mayor información posible, porque mucha gente que se afilió a mí me lo ha dicho. Dice, yo no me afilié sabiendo que iba a perder plata. Además, yo no conozco a nadie que me haya dicho yo me afilié sabiendo que iba a perder plata. Ni un solo uruguayo.
Y miren qué recorrido el Uruguay para arriba y para abajo. Me parece que vamos a tener un desafío de decir, bueno, construyamos un sistema de seguridad social que no tenga solo que ver con esto. También con la infancia, también con la discapacidad, también con la equidad en la forma en la que se financia.
También con la formación profesional, también con la cobertura de desempleo. Si tengo que optar entre una seguridad social raquítica y barata, o una seguridad social robusta en el sentido de construcción de derechos, potente, aunque tengamos que hacer más esfuerzo, voy a elegir esta última, porque en definitiva estás eligiendo el país en el que querés vivir”.