
Fue durante una recorrida que se constató la presencia junto a una columna, de un dispositivo confeccionado con cañas tacuara que portaba un elemento con filo en la parte superior y un gancho. Dicho elemento de fabricación casera aparentemente es de los que se usan para cortar los cables y descolgarlos desde las uniones a cada brazo de luminaria, retirando de esa manera tramos de cable pre-ensamblado de entre 40 y 50 m.
Al constatarse la presencia de este elemento, el mismo fue retirado y posteriormente la situación puesta en conocimiento de las autoridades quienes tomaron las medidas correspondientes.
El hurto de cables genera mucho riesgo para quienes cometen ese delito ya que las líneas están electrificadas, pero también tiene la consecuencia de dejar sin alumbrado público a las zonas donde se extrae parte del cableado, así como el costo económico que insume la reposición del material.
Si bien con los controles que se realizan se ha logrado reducir el robo de cables, igualmente hay casos puntuales que se siguen dando con cierta frecuencia.