
Durante la presencia de los senadores nacionalistas en la sede departamental del Partido Nacional, entre las consideraciones política que se realizaron, el senador Carlos Camy realizó una evaluación de la iniciativa que promovía modificar la Constitución para habilitar los allanamientos nocturnos. Algo que como se sabe no resultó aprobado al no obtener los votos necesarios. Camy, uno de los principales impulsores de esta iniciativa comentó: “El plebiscito impulsado al amparo del artículo 331 de la Constitución de la República, que tenía como propósito habilitar los allanamientos nocturnos para darle a la Policía y a la Justicia mejores herramientas para ser más eficaz en la lucha contra el delito, fundamentalmente el crimen organizado y el narcotráfico, no se aprobó tampoco por disposición ciudadana. Tuvo tal vez la sorpresa, porque tuvo la particularidad de ser durante todo el año, no ya antes, dos meses antes de la decisión electoral, la única instancia al considerarse por la ciudadanía que las peticiones de opinión pública en todas se daba por mayoría de que iba a salir, más allá de la variación de los guarismos. Sin embargo, obtuvo algunos votos más que la papeleta blanca, pero no alcanzaron. Fueron casi un millón de uruguayos, pero fueron minoría. Y cuando se trata de un instituto de democracia directa, es sí o no. La calificación de la participación ciudadana se da en la proporción, por ejemplo, cuando se eligen legisladores y queda conformado proporcionalmente esa voluntad en el Parlamento que expresaron los electores. Pero cuando se expone cualquier modificación de la Constitución para modificarse o para consolidar una disposición constitucional a disposición obligada de la ciudadanía, la ciudadanía dice sí o dice no.
Y en todos los casos siempre, por más que sea considerada un número importante, como en este caso el 40% de electores, el 60% es más, que fue el que no lo quiso, por las razones que hayan influido o hayan sido legítimamente expresadas. Por tanto, para el Partido Nacional es bien grande. En los dos plebiscitos, en el que no queríamos y en el que entendemos que la Constitución llevaba una herramienta de utilidad, se respetan los resultados.
Siempre se respetan los resultados. Habló la ciudadanía, no hay más nada que hablar”