
Una noche tranquila en el hotel ubicado en calle Eusebio Gimenez casi Dieciocho de Julio se transformó en un escenario de tensión cuando uno de los huéspedes entró alterado al vestíbulo.
Molesto por haber olvidado la llave de su habitación, se dirigió hacia otro residente del hotel exigiéndole que le ayudara a acceder, creyendo que este poseía una copia. Tras varios intentos fallidos de abrir la puerta con otras llaves, la situación escaló: las palabras se tornaron insultos y, finalmente, el huésped descontento comenzó a golpear al otro, propinándole golpes en el rostro y el cuerpo. Un testigo que observaba lo ocurrido desde cerca decidió llamar al servicio de emergencia policial 911 para calmar la situación.
Minutos después, arribaron los funcionarios policiales, quienes intentaron apaciguar el conflicto. Sin embargo, al notar que el agresor estaba visiblemente alterado y bajo los efectos del alcohol, pidieron refuerzos para trasladar a ambas partes involucradas.
El huésped agredido fue llevado al hospital local, donde recibió atención médica y le diagnosticaron varias lesiones menores en el rostro y el torso.
Mientras tanto, el agresor fue trasladado a una comisaría, donde se le realizó una prueba de alcoholemia, la cual reveló que tenía 1,74 gramos de alcohol por litro de sangre.
La fiscalía de Segundo Turno fue informada de los hechos y dispuso que el indagado permaneciera en calidad de detenido.