
Silvestre Birriel es productor agropecuario de la zona de Risso. Junto a su familia se dedican a la cría de animales y la producción de quesos, y viene sufriendo, como muchos, los embates de la sequía. Este jueves se presentó en las oficinas de Mercedes del MGAP a solicitar un crédito que le permita acceder a recursos para la alimentación de sus animales. Al dialogar con @gesor comentó que la falta de pasto y de forraje lleva a una merma de la producción. “El quesero por lo general es un productor chico. Nosotros manejamos 13 hectáreas, con 35 animales”.
¿En tu campo se han secado aguadas?
-“Sí. Nosotros hicimos el pozo semisurgente por medio de los préstamos que daba el Ministerio, que gracias a eso tenemos agua, sino no tendríamos. Hace 2 años”.
Ustedes como familia hace años que están viviendo y produciendo en esa zona. ¿Han sufrido un fenómeno climático de este tipo anteriormente?
-“Tan grande en el 98. La seca del 1998 – 99 fue grande, que arrancó en agosto y terminó en marzo. Pero caían algunos golpes de agua, pero ahora es como que te va aprentando, aprentrando y no afloja”.
¿Este dinero que recibirán en qué pensás invertirlo?
-En fardo, todo en fardo para pilotearla para la siembra de avena, que si llueve en febrero o marzo, sembras avena y raigrás para el invierno”.
¿Cómo repercute esto en el precio y la calidad del producto?
-“En la calidad no tanto. Sí en la merma de producción al sacar menos leche.
Nosotros llevamos los quesos a remate a Cardona, que vienen compradores del Este, de Colonia, y por lo general ellos juegan un poco con la situación, cuando hay menos leche lo suben un poquito, aunque a veces baja, no entendés el remate es un poco así. Porque si fuera por oferta y demanda, ahora que no hay queso tendrían que valer más, pero juegan con la situación del productor, el intermediario”.