02 de May del 2022 a las 18:01 -
Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on LinkedInPin on PinterestEmail this to someone
Mentiras y más mentiras
Les molesta a los activistas profesionales y a los mentirosos del sistema y la Convención que dejen al descubierto sus trapazas.

(escribe prof. Alejandro Carreño T.) En mi columna publicada el 1 de marzo en este mismo medio, “Chile: la Convención Constitucional y el cuento del rey desnudo” (https://cooltivarte.com/portal/chile-la-convencion-constitucional-y-el-cuento-del-rey-desnudo/), y el mismo día también en AGESOR (Agencia Soriano de Noticias), (http://3www.zonacharrua.com/columnas.php?id_colum=15), escribí: “Y la Convención anduvo desnuda, muy postinera y emperejilada por la prensa y los medios sociales, que deslumbradas ante tanto lucimiento, nada decían de su desnudez que dejaba ver su cuerpo desordenado y deshilachado. Menos los políticos que rara vez ven lo que debieran ver. Entonces la Convención paseó su desnudez vergonzosa por todo el país sin que nadie se atreviese a decirle el espectáculo que daba”.

Pero hoy la realidad es muy diferente. Los políticos, la prensa y las redes sociales festinan o rechazan los acuerdos (ya van 239 al momento de escribir esta columna) a que han llegado los convencionales, muchos de ellos sin ninguna competencia idónea para ser constituyentes. Ni tampoco muchos de sus asesores, cuya profesión u oficio se ignora y han declarado como actividad ser experto en el mundo evangélico, experto en trabajo comunitario, asesores territoriales, expertos en participación, entre “otros oficios o profesiones”. ¿Puede alguien imaginarse qué tipo de Constitución Política puede engendrarse de esta majamama (*)  intelectual?

Pues bien, ¿cuál ha sido la reacción de los convencionales? Molestarse y mentir. Molestarse porque no quieren que se les critique por cuanto aún no está terminada la Carta Magna. Pero sí hay numerosos acuerdos que como chilenos podemos y debemos comentar, pues no son dueños de la verdad ni mucho menos. Entonces culpan a la prensa y a nosotros los columnistas de su propio descalabro, de su desorden, de su ignorancia. Lucen una deplorable soberbia. La madre del Presidente Gabriel Boric fue lapidaria en sus comentarios respecto del trabajo de esos convencionales (sugiero la lectura de mi columna “Declaraciones de una madre: Gabriel se inmoló para que esto resultase”, publicada en AGESOR el 13 de abril pasado, http://3www.zonacharrua.com/columnas.php?id_colum=15), y en este medio el 20 de abril (https://cooltivarte.com/portal/declaraciones-de-una-madre-gabriel-se-inmolo-para-que-esto-resultase/).

Mienten cuando dicen que la Constitución actual es la de 1980 y así lo han esparramado por el mundo. Hasta el propio Presidente Boric declaró que cualquier cosa que salga de esa Convención será mejor que la de “cuatro generales”. Se equivoca el Presidente. La Constitución que nos rige es la de 2005 y lleva la firma del Presidente Ricardo Lagos Escobar. También mienten para justificar el retiro de las Fuerzas Armadas en las conflictivas zonas de Sur del país en manos de terroristas, porque desde que eso ocurrió los delitos aumentaron más del 140%.

Mienten también deliberadamente, cuando atribuyen a los movimientos mapuches terroristas un comportamiento ético fundado en la nobleza del movimiento. Lo cierto es que nada justifica la violencia que desangra al país cobrando muchas víctimas, quemando cientos de propiedades particulares, recintos educacionales, otros inmuebles pertenecientes al bien común, y aterrorizando civiles sin distinción ni de raza ni de edad. Del mismo modo han gritado a los cuatro vientos que Chile es un país plurinacional, y escriben una Constitución para esta “diversidad indígena” que solo existe en su fanatismo ideológico, ambicioso y conveniente.

Como dijo Carlos Peña, académico, columnista del diario El Mercurio y Rector de la prestigiosa Universidad Diego Portales: “La demanda de reconocimiento de lo indígena es, sin ninguna duda, correcta; pero no lo es atribuir a los pueblos originarios una cultura jurídica, religiosa, política y económica, que podría sustituir sin perjuicio a la institucionalidad moderna”. Esa es la verdad que les duele a los convencionales, y a quienes han hecho de la mentira su arma de combate para engañar a los incautos. A todo lo anterior le agregamos, como escribió el columnista del diario La Tercera, Pablo Ortúzar, “la farsa de la Lista del Pueblo. El resultado previsible es un proyecto faccioso y lleno de privilegios injustificados. Les importó un bledo cuidar el 80% de aprobación de entrada”.

Les molesta a los activistas profesionales y a los mentirosos del sistema y la Convención que dejen al descubierto sus trapazas. Son tantas como las vinculadas, por ejemplo, con los fondos de pensiones que quieren expropiar, aunque digan lo contrario, y por eso se niegan a dejarlo por escrito en la nueva Constitución.

Sí, el rey puede andar desnudo, pero ahora habrá muchos negros dispuestos a gritarle su desnudez, su fanfarronería, sus mentiras, sus propósitos oscuros, que quieren esconder con el manto de la protección y reparación de “minorías olvidadas y arrasadas”, con el único objetivo de instaurar en Chile un régimen totalitario como el que conocemos en Nicaragua, Cuba y Venezuela.

 

 

(*) majamama: Enredo o engaño solapado, relacionado especialmente al dinero y a los negocios.

(640)


COMENTARIOS

Quiere comentar esta noticia?

* Campos obligatorios
* Nombre:
* Correo Electrónico:
* Comentario:
* Caracteres
WordPress Appliance - Powered by TurnKey Linux